En un principio el estudio de la comunicación se centró en la comunicación de masas, dejando a la comunicación interpersonal en un plano secundario, cuando en realidad es el principio de toda comunicación, base de la experiencia humana, donde no importa nacionalidad, edad, posición económica o cultural, la comunicación como fenómeno incide de manera cotidiana y concreta en las relaciones humanas, siendo incluso indispensable para vivir.
La comunicación es necesaria en la vida del hombre, pero parece tan común que no se advierte su presencia y menos su importancia, lo rutinario aminora su trascendencia. Nos pone en contacto con otros a lo largo del día en distintas circunstancias: formales, sociales, banales, casuales, trascendentes e intrascendentes.
De ahí la importancia que tiene para el ser humano saber comunicarse correctamente, siendo conscientes de la relevancia, identificando los elementos que giran a su alrededor y practicando continuamente, lo cual se da por sí solo.
Entrando de lleno a la comunicación interpersonal ésta tiene dos enfoques, el primero la comunicación lineal es aquella que inicia cuando el emisor envía un mensaje a través de un canal al receptor y del cual no se espera retroalimentación.
Dentro del proceso lineal se pueden detectar dos modos de comunicación: la información y la instrucción, éste resulta cuando el intercambio produce una variación en la eficacia de las vías de acción del receptor, es decir en el cómo actúa el receptor, ambas se presentan en pequeños, medianos y grandes grupos, dentro de organizaciones, e incluso dentro del núcleo familiar y social. La información esta presente en mayor medida en los medios de comunicación masivos, en programas informativos donde el conductor se dedica a informar a sus receptores y no puede contar con la retroalimentación de las personas que conforman su audiencia. Que algunos programas de radio proporcionen a sus radioescuchas ya sea una línea telefónica, una dirección de correo electrónico o un chat para recibir sus opiniones con respecto a un tema, o en el caso de los medios impresos dedican un espacio para la opinión de sus lectores, no significa que el proceso de comunicación deje de ser lineal, ya que a pesar de conocer algunas opiniones éstas no se pueden definir como retroalimentación, pues sólo representan a un sector mínimo de la audiencia.
El segundo proceso de comunicación es el circular, en el cual intervienen varios elementos, con dos polos importantes y necesarios: emisor y el receptor. En este esquema el polo que inicia la comunicación es el emisor, quien de antemano piensa el mensaje que va a difundir y las consecuencias que quiere lograr con su contenido, elige el canal y el lenguaje que va a emplear una vez que identifica las características de su receptor. Iniciada la comunicación por el emisor, ésta va fluyendo y es recibida por el receptor, quien decodifica, asimila, reflexiona y responde el mensaje, al hacerlo toma la postura de emisor, conforma el contenido del mensaje, detecta y matiza las intenciones de su mensaje y analiza a su interlocutor, el canal y el código primario serán los mismos quizás los refuerce con algunos otros elementos.
El proceso de comunicación circular es muy dinámico y requiere del interés, concentración y percepción de ambos polos, de esta manera la comunicación se llevará a buen fin. Este dinamismo hace que la intención que en un principio tenía el emisor, pueda irse modificando e incluso resulte otro distinto, lo que no significa que la comunicación haya fracasado, quizás por el contrario resulte ser una comunicación rica en contenido que mostró la pericia de ambos personajes, del receptor inicial o sólo del emisor inicial. Cuando este intercambio produce una variación en la percepción de valores u objetos del receptor, se puede traducir en motivación.
En la comunicación interpersonal confluyen todos los elementos que conforman el ámbito en que se desarrolla la comunicación así como el comportamiento general de ambos polos junto con sus cargas culturales-históricas-sociales. Con la combinación de estos elementos se puede lograr una comunicación rica y dinámica o bien por el contrario una comunicación difícil, complicada que incluso pueda llevar a un fracaso en la interacción de ambos personajes.
Emisores y receptores tienen que tener coherencia entre lo que dicen y el cómo lo dicen, en el entendido que ambos saben lo que quieren comunicar, que a su vez concuerda con lo que se hace, lo habla de una ética de la comunicación que surge del comportamiento del hombre, cuando el decir y el hacer están en sincronía.
En toda relación humana, sea familiar, social o laboral, el factor humano es esencial y por ende la comunicación representa la base de las relaciones humanas, que de manera permanente se presentan en nuestra vida cotidiana. Sin embargo pareciera que la misma cotidianidad le da a la comunicación un carácter banal y poco “serio” del contenido de los mensajes que se manejan, por lo cual ni emisores ni receptores le dan la importancia que deberían, se pasa por alto que la comunicación que se desarrolla en las relaciones familiares cotidianas es de suma importancia y esta cargada de contenidos educativos y culturales, de conocimiento e intenciones con los miembros de la familia.
En el ámbito familiar pareciera que sus integrantes pudieran tener el mismo contexto cultural, histórico, social, económico, sin embargo es relevante contemplar que cada individuo tiene una personalidad específica, cargada de sentimientos, creencias, ideas y vivencias muy personales, conformando individuos con características propias, distintas a los demás, ante esto la comunicación interpersonal toma matices diferentes.
Dentro de la comunicación es importante mencionar los tres ejes en el lenguaje que G. Miller presenta en su texto Gnoseología de la Comunicación Interpersonal.
-Sintáctico: Sintaxis gramatical
-Semántico: Significado de las cosas
-Pragmático: Su interpretación
En el ámbito familiar puede ser que se compartan cuestiones de sintaxis y de semántica, sin embargo al entrar en el terreno pragmático el significado del contenido puede variar incluso entre los integrantes del mismo círculo familiar, de esta manera se puede dar una idea de lo complicado que puede ser sostener una buena comunicación interpersonal.
Salvador Moreno López en el número 25 de la revista Razón y Palabra menciona que dentro de la misma cotidianidad se detectan las distintas realidades que hay en una comunicación interpersonal por el simple hecho de de estar involucradas las relaciones humanas, ya que cada individuo tendrá su propia carga de conocimientos, emociones, y todo lo que lo hace ser a un individuo único, y que en conjunto conformará su propia manera de percibir el entorno en el que se encuentra y los mensajes que recibe del exterior, por lo tanto lo llevará a concebir la realidad de una determinada manera. Esta realidad pudiera ser compartida en cierta medida con el receptor, de ser así se sumarán elementos para poder llevar una comunicación fructífera.
Conocimiento + opiniones + experiencias + actitud + percepción de la realidad + sentimientos + cultura + entorno social y familiar +carácter = persona
Un fenómeno que ocurre en gran medida en la comunicación interpersonal es que el emisor da por hecho que el receptor entenderá la realidad tal cual él la percibe, cuando esto no es así, incluso una misma realidad es captada e interpretada por la misma persona de distinta manera, cuando ésta se presenta en tiempos distintos y con variables que pueden ser tan sencillas como un simple estado de ánimo.
Con esta infinidad de gamas en la variación de las apreciaciones de la realidad, la acción y reacción que pudiera llevar consigo la comunicación para el receptor será muy diferente. Ante esto el emisor no debe confiar y suponer que “conoce” al receptor y por ello dejar de prestarle cuidado a todos los elementos que intervienen en la comunicación como son el contenido, la sintaxis, la semántica, los lenguajes verbal y no verbal.
Esta variación de apreciaciones es lo que hace más rica e interesante la comunicación y por otro lado eleva su nivel de complicación, no por ello debemos de preocuparnos continuamente por la manera de comunicarnos más sí es importante conocer y asimilar la importancia de todo aquello que transmitimos, e ir desarrollando habilidades comunicativas, ya que estas se pueden aprender, desarrollarse y perfeccionarse permanentemente.
Es importante tener en cuanta que mente y cuerpo van unidos y en caso que el emisor comunique un mensaje bien estructurado, de manera consciente, pero que su inconsciente no esté del todo de acuerdo con éste, el lenguaje corporal lo va a manifestar al receptor, quien detectará que hay discrepancia entre lo que se dice de manera verbal y lo que se dice de manera no verbal, generándole dos mensajes totalmente diferentes, causando ruido en la comunicación.
En el momento que el emisor concientiza la importancia de todos y cada uno de los elementos que interactúan en la comunicación; piensa lo que va a comunicar; percibe y pone cuidado en las características de su o sus receptores; elige el o los canales para hacerlo, el o los lenguajes y códigos; será cuidadoso con la sintaxis y la gramática; además de que estará abierto a escuchar y entender la retroalimentación proveniente del receptor, al confluir todo esto conllevará a abrir, en palabras del propio Moreno, “una veta rica a explorar” ya que las posibilidades para que la comunicación se dé son ilimitadas.
Muchas definiciones de la comunicación interpersonal mencionan que para que se lleve a cabo se requiere de proximidad física y es ante la presencia de las nuevas tecnologías, que no es necesario este elemento de proximidad. Sin embargo después de una reflexión profunda y en mi muy personal punto de vista, creo que esto no ha ocurrido a raíz del surgimiento de las nuevas tecnologías, por el contrario a lo largo de la historia, el hombre se ha comunicado en forma interpersonal mediante varios canales los cuales no requieren la proximidad física como un elemento indispensable para su desarrollo.
Abordemos el mundo de las artes, la finalidad del artista es comunicar su sentir, su pensar y su concepción de la realidad a través de una danza, una pintura, una escultura, una composición musical, una obra de teatro, una novela y no es necesario de hecho en la mayoría de los casos es imposible que artista y público estén juntos compartiendo su obra e interactuando entorno a ella. Y tampoco es un requisito indispensable que el receptor tenga contacto directo con la obra, bien podría observar una pintura o una escultura en un libro, o a través de la televisión o el cine y no por ello pierde esa carga de emociones y sentimientos, que pueden ser más intensos ante la obra original, si pero muchas veces esto tampoco es posible. O bien un receptor puede escuchar una melodía en el radio y con este simple hecho tener una vivencia y una compenetración con el compositor.
Desde este punto de vista la retroalimentación que se obtiene es la experimentación del receptor ante las sensaciones, emociones y pensamientos que surgen de su acercamiento con las artes, por ello es que lo considero como comunicación interpersonal lineal, en donde no se espera retroalimentación más si se puede dar.
Entonces no es necesario tener proximidad física, en el entendido que pudiera ser mejor y más sensitiva, pues los cinco sentidos confluyen alrededor de la comunicación, sin embargo no por ello se aminora ni se excluye. Por ejemplo la proximidad que el hombre ha tenido a través de la correspondencia a lo largo de su historia, no pierde contenido, ni significado, ni el aspecto emocional por la lejanía. Cuando una esposa lee las cartas que su amado le escribe durante la guerra, en donde la caligrafía, la tinta, el papel, la conformación de cada palabra, de cada oración representan a la persona que la escribe y la retroalimentación se da bajo las mismas circunstancias, la conjunción de estos elementos logra que emisor y receptor tengan proximidad a través del papel.
Hoy en día las nuevas tecnologías permiten tener una proximidad virtual, en donde aunque no te vea te escucho, o bien te leo y esto ocurre de manera inmediata, lo cual logra tener proximidad-inmediata. De acuerdo a muchos factores habrá personas que prefieran un canal sobre otro, o prefieran para una finalidad uno determinado, más no por ello tienen más o mejor recepción o aceptación.
Internet se popularizó a lo largo de la década de los 90’s, brindando a los usuarios de computadoras personales, no sólo distintos canales sino distintas formas de comunicación nada que ver con los medios de comunicación tradicionales. Internet permite la fusión de diferentes elementos: textos, imágenes y sonidos, en un mismo sistema, junto con la manipulación y el procesamiento de mensajes y además brinda la posibilidad de la interacción inmediata de distintos usuarios a través de la red.
Los “nuevos” medios de comunicación tienen dos tiempos de transmisión, aquellos que se transmiten en tiempo real y que permiten una interacción simultánea entre sus participantes y son el chat “charla”, la webtelefonía, los mensajes SMS y la videoconferencia, por el otro lado están los medios en tiempo diferido, que no requieren de la presencia física del usuario en el momento de transmisión, como es el correo electrónico y los foros de discusión.
Las nuevas tecnologías tienen como “herramientas” la pantalla y el teclado, absolutamente necesarios, asemejan una pantalla de televisión, con una pluma y papel.
En la comunicación se pueden definir tres tipos o formas:
Comunicación verbal: Se usa el lenguaje en calidad de signos, con su ayuda hay menor probabilidad de perder el sentido de lo comunicado.
Comunicación no verbal: Se utilizan diferentes sistemas de signos (gestos, mímica y miradas). La motricidad de las distintas partes del cuerpo reflejan las reacciones emocionales del hombre. La comunicación no verbal juega un papel complementario (y a veces independiente) en el proceso comunicativo. Poseyendo no sólo capacidad para aumentar o disminuir la influencia verbal, sino que también ayuda a poner en evidencia un parámetro fundamental del proceso comunicativo como es la intención, el propósito de los participantes.
Comunicación escrita: por lo general, esta formulada de una manera más cuidadosa que la comunicación oral y a veces puede ahorrar tiempo. Se utiliza en gran cantidad de trabajo de oficina en relación con operaciones, reglamentos y otros documentos. En la actualidad ha tomado una faceta distinta con el uso de nuevas tecnologías, en donde el lenguaje se ha adaptado al medio.
La comunicación juega un papel relevante dentro de una empresa. De la efectividad de este proceso dependerán las relaciones de intercambio que se manifiestan en la organización, siendo la actividad directiva el eje rector de la empresa.
No solo facilita las funciones administrativas sino también relaciona la organización con su ambiente externo. Mediante el intercambio de información los administradores toman conciencia de las necesidades de los clientes, la disponibilidad de proveedores, las preocupaciones de la comunidad.
La ausencia de una información adecuada origina rumores incontrolados, se crean conjeturas infundadas con el consiguiente riesgo de introducir elementos de tensión y desestabilización. En este sentido ejercen gran influencia las redes de comunicación, que son una serie de canales por medio de los cuales viaja la información.
Las organizaciones pueden diseñar sus redes o estructuras de comunicación de diferentes maneras. Algunas pueden diseñarse de manera rígida. Así puede desalentarse la conversación de los empleados con todos menos con su supervisor inmediato. Su objetivo es evitar que los ejecutivos de alto nivel se vean saturados por información innecesaria y mantengan el poder y estatus. Otras redes son menos rígidas: donde se estimula a los empleados para que se comuniquen en todos los niveles.
El tipo de redes está determinado por la manera en que tiene lugar el flujo de información:
Comunicación ascendente: suministra información a los niveles superiores respecto a lo que sucede en los niveles más bajos. Necesita de un medio ambiente en que los subordinados se sientan libres para comunicarse. Tiende a ser filtrada, modificada o condensada por los administradores de nivel más alto a menudo tomen decisiones basándose en información errónea o inadecuada.
Comunicación descendente: va desde la alta dirección a los subordinados. Su objetivo es informar, dirigir, instruir y evaluar a los subordinados, propiciar a los integrantes información sobre metas y políticas organizacionales. No suministra a los subordinados información necesaria para realizar sus actividades de manera efectiva. Los administradores no trasmiten información importante, muchas veces como resultado de esto los subordinados pueden sentirse confusos, desinformados o inermes, sin que puedan cumplir bien sus obligaciones.
Comunicación lateral y diagonal: tiene lugar entre los miembros de los grupos de trabajo, entre grupos de trabajo, entre miembros de diferentes departamentos y entre personal de nivel superior e inferior. Su objetivo es ofrecer un canal directo de coordinación y solución de problemas en la organización. Se evita así el procedimiento más lento de dirigir la comunicación por un medio de un superior común. Permite a los miembros de la organización establecer relaciones con sus colegas (parte importante de la satisfacción del empleado).
Para el hombre es imposible no comunicarse ya que todo lo que se encuentra a su alrededor comunica algo, el hombre lo percibe y por su misma naturaleza social tiene que comunicarse con su entorno y las personas que lo conforman. De ahí la importancia que tiene que la comunicación.
El hombre tiene la capacidad de aprendizaje y de mejorar todas las acciones que realiza, de ahí que, de tener la intención, puede mejorar constante y permanentemente su comunicación, que desarrolle las habilidades para detectar los elementos que conforman su entorno y que influyen a lo largo del proceso de comunicación.
El tener una buena comunicación con uno mismo, para conocer qué quiero, como lo quiero y todo lo que ello conlleva, permitirá que la comunicación interpersonal pueda ser mucho más clara y precisa. En la medida que las personas mejoren su manera de comunicarse, mejorará su manera de interrelacionarse logrando así enriquecer las relaciones familiares, laborales y sociales.
La comunicación humana no es un proceso neutro, estático en el que puede participarse sin sufrir modificación alguna. La secuencia no consiste solamente en una transmisión de contenidos de un cuerpo a otro sino que por el contrario produce un efecto multiplicador, en los sujetos que en él participan, sea la persona que inicia el mensaje o aquella que lo recibe.