La lectura de Isabel González como lo comenté previamente, es de ágil y sencilla lectura y bien pudiera ser un complemento al artículo publicado por Salvador Moreno López en el núm. 25 de la revista Razón y Palabra, el cual lleva al lector a reflexionar acerca de la comunicación interpersonal que los individuos viven de manera constante, día a día; situaciones que por su misma cotidianidad, naturalidad y familiaridad, pudieran parecer poco interesantes y atractivas para ser parte del estudio de la comunicación.
Y es que Moreno López en su artículo menciona que dentro de esa misma cotidianidad se detectan las distintas realidades que hay en una comunicación interpersonal por el simple hecho de estar involucradas las relaciones humanas, ya que cada individuo tendrá su carga cultural, social, económica, familiar, sentimental, de creencias, ideas, valores, vivencias, que en conjunto conformará su propia manera de percibir el entorno en el que se encuentra y los mensajes que recibe del exterior, por tanto lo llevará a matizar la realidad de manera muy personal. Esta realidad pudiera ser compartida en cierta manera y medida, con su receptor o sus receptores, de ocurrir esto la comunicación pudiera ser que se lleve a cabo de manera acertada.
Y es que una de las fallas de la CI, si pudiéramos llamarle así, es que el emisor da por hecho que su receptor entenderá la realidad tal cual él la percibe, cuando esto no ocurre así, por el contrario si para una misma persona, una misma “realidad” podría ser captada de distinta manera, por el simple hecho de presentar alguna variable, ya sea objetiva o subjetiva en dos tiempos distintos, como por ejemplo el estado de ánimo. Con esta variación en la percepción de la realidad, la acción y reacción que pudiera llevar consigo la comunicación para el receptor, será diferente. Ante esta muestra que se espera de la comunicación interpersonal entre dos personas de “mundos” distintos.
Y entonces la pregunta obligada sería: ¿Cómo mejorar la CI siendo que cada individuo en su papel de emisor o receptor concibe distintas realidades? La respuesta es a través de la misma CI, mejorando los canales y el contenido de mensajes, teniendo claro qué se va a comunicar, de qué manera se quiere interactuar, siendo conscientes del receptor, escuchando, estar abiertos al entendimiento y al razonamiento, sin temor a aquello que no se alcanza a comprender de inicio.
Esto en palabras del propio Moreno, abre una veta rica a explorar pues las mismas posibilidades y limitaciones para que la CI se lleve a cabo son ilimitadas.
Los imaginarios sociales en la comunicación interpersonl
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